Saludos, muchachada!

Pocas veces he descubierto el angulo extremo que alcanza mi mandibula al soltar sonoras carcajadas viendo un anime. Y de esas pocas veces, todas tienen un nombre y apellidos: Bobobo…vale, solo tiene nombre, el apellido no se cual es.
Se que me encuentro en clara minoria cuando defiendo a capa, espada, mazo y mordiscos esta serie, y es que entiendo a quienes apenas tras adentrarse un par de capitulos en el irreverente mundo de Bobobo, y descubrir a una especie de bola naranja con pinchos que ataca con un apio cual lanza en ristre, a una gelatina azul con siniestra devocion por su pañuelo, y a un forzudo con pelo afro que domina el arte pilonasal de combate… entiendo, que no comparto, la salida en estampida hacia series con un humor mas encarrilado en el maximo comun multiplo.
Pero que le voy a hacer, el humor absurdo con amor incodicional de los Hermanos Marx, los inigualables Monty Phyton, los desternillantes Faemino y Cansado o los mienbros de Muchachada Nui, son mi referente. Y Bobobo tiene en comun con ellos algo: la anarquia. Todo puede pasar en Bobobo, y apesar de la advertencia, no dejas de reirte con cada memez que sueltan.
El padre del engendro cabelludo no es otro que Yoshio Sawai, autor que solo ha hecho Bobobo y otra serie mas, ambas canceladas. Si, digamos que Yoshio no goza de popularidad entre los editores.
La serie narra las aventuras de Bobobo y amigos en su lucha por reestablecer el orden mundial del cuero cabelludo, y es que el protagonista tienen como mision acabar con aquellos malvados cazadores de pelo, quienes en su afan de ser empleados del mes (otra explicacion no es posible), pelan a todo el que se le ponga por delante, cumpliendo ordenes de Bola de Billar, que como bien habreís supuesto, ha hecho de la alopecia su bandera de lucha.
La serie de anime cuenta con 76 episodios, y en honor a la sinceridad, debo admitir que los primeros capitulos son algo
suaves, tibios incluso, mas bien timidos, pero a media que avanza la serie, el humor abusrdo pisa tierra firme, y se atreven con todo, y cuando digo todo, incluyo hasta lo mas sagrado. La verdad es que la serie gana enteros cuando se forma el trio protagonista: Tennosuke, Don Patch y Bobobo, que son algo asi como nitro, glicerina y un cerilla. Separados son peligrosos. Juntos son peligrosos y ademas son tres.
Para luchar contra semejante orda de peluqueros a tiempo completo, Bobobo domina las tecnicas de arte pilonasal, o lo que es lo mismo, lucha con los pelos de la nariz. Ademas, es un demostrado paladin en la lucha del absurdo, que consiste, ni mas ni menos, que en decir y/o hacer la mayor memez que se te ocurra…. Con semejantes detalles, imaginaos lo chanante que resultan los combates.
Mención aparte merece la traducción y el doblaje de la serie a lengua cervantina, al menos en el caso de España, que demuestra un esmero encomiable por llevar a cabo la adaptación de los chistes y humor nipon en la medida de lo buenamente posible, o imposible, en más de un caso.
A sabiendas de que la imaginacion de los lectores no podrá alcanzar las cotas de chaladura de los creadores de la serie, os dejo una buena muestra de una de mis escenas favoritas de Bobobo… el culebrón de Don Patch y Sopicaldi. Ver para creer:
La serie fue cancelada en el pais del sol naciente debido a la queja de la asociaciones de padres y profesores (PTA) que consideraron Bobobo una serie “no adecuada para el público infantil”, dejando tajantemente claro que el surrealismo es enemigo publico a abatir. Mi mas sincero pésame a las neuronas de los mienbros de esa asociación, deben de pasarlo muy mal estando tan solas.
En fin, parafraseando libremente a Obélix: ” Estos japos estan locos”
Via:
Hasta otra, zagales
Fa-Kun
Siempre Dibujando


Fa-Kun
Soy una matagigantes – Joe Kelly, Jim Ken Niimura. 

Fa-Kun

acotando los dibujos con reflexiones de su protagonista, un cuarentón consumido por las dudas, por lo que resumir una sola línea de argumento, puede estropear docenas de páginas. Y agradeces esa manera de contar las historias, tan peculiar y tan suya, que si bien ya me dejo atónito en Catsby, sigue dándome sorpresas en este trabajo.



Fa-Kun





La cara flotante quiere sopa de primero
Marchando una de pelo
¿Esta leyendo un libro?
Ahora todo cobra sentido! Estaba leyendo libro en forma de sopa!
Fa-Kun












Fa-Kun

Pero seamos justos,hay que admitir que Catsby no es un cómic cualquiera, ni siquiera en su nacimiento, ya que no fue el papel impreso quien vio por primera vez sus pasos, sino el proceloso mar de la red internauta. Si, amigos y amigas, como muchos autores coreanos ultimamente, comenzaron sus andanzas via web, publicando capítulos de manera semanal, y obviamente, no hay que estar muy ciego para ver que la calidad de Catsby desborda las espectativas creadas al leer un comic,ya sea web o en papel (que ya de por si, quiero pensar que eran altas). El fenomeno creció, y de la pantalla del ordenador pasó al papel tradicional… Y asi es como desenbarcó en tierras extranjeras lejos de sus país natal, bajando por escaleras de oro, pisando una alfombra tan roja como el sol de poniente, y luciendo en su solapa nada más que tres premios de prestigio, llevando bajo el brazo el título de mejor manhwa de 2006 otorgado por la PW Comics Week, y como escolta una serie de television con actores reales basada en sus historias, un musical, y el proyecto de una película…ahi es nada.



Fa-Kun


Y es que Rumiko Takahashi no tiene un lápiz para dibujar, tiene una varita mágica, con la que hace personajes de carne y hueso…qué otra forma hay de explicar que los sentimientos sean tan reales, que la comedia sea tan viva, y el drama tan intenso, cuando apenas hay elementos en escena…Le sobran dos personajes, una tumba, un cerezo en flor, y con dos toques de varita mágica, te saca de la manga (nunca mejor dicho) la escena más bella que he leído jamás en un cómic.
Fa-kun
